Hoy me dijeron que me alejara del pasado y que viviera en el presente.
Pero es el pasado quien vive en mi.
Y a veces me desnuda el alma y me deja en bragas.
Tengo fe en que llegará esa gran luz que me ciegue y me haga creer de nuevo en la realidad. Ahora solo creo en demonios guardianes, quimeras, bailarinas con vestidos hechos de flores, ciudades llenas de amor y lluvia, mucha lluvia, paseos interminables, de día, de noche, atardeceres, en sueños, con música que baila con el viento, en la memoria de los desconocidos y en las nubes, los pájaros y las raíces profundas que se alzan en el infinito; creo en las primeras oportunidades, en la suerte de los tontos, en las habitaciones con puertas a las estrellas, creo en los misterios más allá de los pigmentos y en el brillo que desprende la piedra de más de diez mil años, el cielo fluyendo bajo mis pies, personas que no entienden la ironía, dolores de piernas, de pies, de espalda, besos de una madre que lo curan todo y limpian las manchas de café, las calles silenciosas en plena hora punta, en las guerras terribles que se libran en una noche y dejan sólo un muerto; creo en las personas que creen en fantasmas como yo. Llevo dos días con ganas de vomitar y el cuerpo colapsado. Si está es tu idea de dar ánimos, no me hace gracia, no los quiero. Si esto es lo que ocurre cuando algo te importa de verdad... ojalá me arrancaran las tripas y el corazón. Tampoco las quiero.
Que estoy aprendiendo y moriré aprendiendo, pero no me refería a hoy mismo.
Soy presa de la ansiedad.
Hola desde el otro lado. Quizás estés viendo todo el espectáculo desde el mejor de los asientos. Y quizás te está gustando. No se si también podrás ver mi interior; si puedes, comprobarás que es más bien un cataclismo, una tormenta eléctrica entre el pánico y el coraje. Estoy intentando quedarme en la frontera pero me es muy difícil. Todo está cambiando. Yo estoy cambiando. Me atropellan los sucesos y mis propias ideas y no se cómo actuar; mas estoy actuando. Sin pensar. Por primera vez estoy actuando sin pensar. Y es muy extraño lo que uno siente tras hacer algo de corazón, sin pararse a pensar si está bien o mal. Insólito.Ahora escribo en un cuaderno muy pequeñito todas las cosas que quiero ordenar en mis pensamientos. Lo llevo siempre encima, aunque much...