martes, 26 de abril de 2016

600

Lo que nos amenaza de verdad y cuesta más de combatir es algo que procede de nuestro interior. El impacto y el dolor de una pesadilla pueden ser mucho mayores que el de un puñetazo. 
Asimismo, a veces lo que duele no es tanto ese puñetazo como la emoción tras él...

Para poder escondernos de las brujas teníamos que escondernos bajo los cadáveres
que se esparcían por el campo y  los que aun estaban en sus casas, pero no podíamos dejar de huir,
sin embargo era un miedo tan nebuloso que no había forma de escapar de él.


y no hay forma de huir



no hay forma de huir


y no hay forma de despertar


Quiero creer que me he vuelto muy sensible e influenciable.

domingo, 10 de abril de 2016

599


Sobre mi cabeza tengo 12 galaxias, un lamassu, a Annibal cruzando los Alpes, a Ophelia muerta, recuerdos, entradas de teatro, billetes de tren, un estadio de rugby, poemas caóticos, frases en latín, flores, mariposas, uno de los besos más famosos de la historia...
Tengo un lobo guardián que me protege por las noches no dejándome dormir y durante el día es mi sombra. Me muerde las manos y los pies, no me deja estarme quieta. A veces es capaz de meterse en mi cabeza y me arranca la tristeza de un ladrido, aunque es igual de fugaz esa alegría que me contagia. Me gusta darle besos cuando duerme porque siento latir su corazón bajo mis manos y su calor acariciando mi cara. Me llena el pecho de esperanza cuando le contemplo y de pronto se despierta y me mira "¿Por qué no luchamos?".

No estoy vacía del todo, tengo demasiados amuletos, demasiadas cosas que proteger y mucho amor repartido entre demasiadas cosas. Y demasiadas personas. A veces no lo controlo y se lo cedo a quien no debo. Me da dolor de cabeza y de pecho. He comprendido que soy tan humana como el resto, que me enamoro ciegamente y que defiendo mi amor como una madre loba, a bocados y zarpazos. Eso tampoco lo controlo. A veces me muerdo a mi misma cuando quiero herir mis sentimientos y hacerlos desaparecer. Y me vuelvo loca. Me hacen pasar días como hoy, temiéndome a mi misma hasta enterrarme en la cama, mientras mi cachorro me vigila "Tranquila, yo te protegeré, nadie te molestará." 
Soy una pésima madre. Y amante. Y amiga. E hija. Pero los días siguen pasando, y yo me sigo levantando con las persianas, pensando que hoy será un buen día. 

Espero que pronto llegue el día en que deje de tener miedo de lo que siento, de sentir con mesura, de no excederme en mis pensamientos. Hay futuros que no merecen tanto sufrimiento.
Homo homini lupus.

Hace mucho tiempo que no te escribo ni una maldita carta.


domingo, 3 de abril de 2016

598

Aun no se cómo lo hiciste, pero lo hiciste. 
Enhorabuena Cristina, has llevado tu odio a un punto que jamás imaginé. 
No se si sentirme orgullosa o avergonzada de ti. 
Depende de tu próximo paso.

611

Ahora escribo en un cuaderno muy pequeñito todas las cosas que quiero ordenar en mis pensamientos. Lo llevo siempre encima, aunque much...