martes, 25 de agosto de 2015

567

Voy a dejar de seguir a las personas y a comenzar a seguir mis instintos, a fin de cuentas, son ideales verdaderos; no eternos, no duraderos, pero auténticos. Nadie se arrepiente nunca de lo auténtico.
Esta noche he aprendido que en las cosas más pequeñas e insignificantes se esconden inmensos cúmulos de fuerza y poder. La chispa más pequeña puede provocar el incendio más descomunal de todos. Y quién sabe. Quizás en una de esas chispas se esconde la luz que tanto busco. 
Y si no es así, si por error lo arraso todo y me veo rodeada de cenizas y cadáveres, si mis deseos se vuelven contra mi y se convierten en pesadillas... Respiraré. 
Alguien me dijo una vez que los problemas no deben atravesarnos como flechas, sino romper contra nosotros como suaves olas del mar, pues sólo así podrás empezar de nuevo.


Hay dos cosas que debes tener constantemente presente:
1. Todo está en continua evolución, cambiante, todo a tu alrededor se mueve y en consecuencia tu también, hoy eres blanco y mañana negro, eres una suma de experiencias.
2. Nada es irreversible, puedes cambiar lo que quieras, como y cuando quieras, puedes arrepentirte o no, puedes crecer o encoger, puedes atarte o abandonarte.
Repetirlo hasta que te lo creas.