domingo, 9 de diciembre de 2012

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Los más

Tu instinto natural se basa en tu capacidad de escuchar a la gente que te rodea: muy sensible a todo lo que te rodea, inspirar confianza por tu proximidad y tu tendencia natural a abrirte a los demás. No necesitas forzarte para mostrar ternura o compasión.

Tu sensibilidad se guía por tu agilidad intelectual. Es decir, percibes el mundo en función de tus facultades mentales: basas todo en tu fuerte poder de deducción. Esto hace que, por un lado, tengas una perfecta comprensión del medio que te rodea y, por otro, que estés a salvo de las trampas de "la ingenuidad".

Tus acciones no son resultado de la casualidad: mides tus posibilidades de suerte y calculas cada detalle. Tu asiduidad, tu concentración y tu sentido del orden no es que sea precisamente un defecto que te caracterice.

Plutón: Para ti, "realizarte y ser feliz" no es sinónimo de "dispersarse": siempre tratas de encontrar el término medio necesario para tu equilibrio. Posees un buen sentido de la justicia. Te sientes bastante cómoda rodeada de gente inteligente y refinada.

Te gusta hacer un auto análisis antes de superar tu propio pasado. Cuando te encuentras frente a una crisis, sabes mostrarte bastante eficaz. En realidad, eres tú misma la que, a veces, busca las situaciones difíciles. Esto puede que vaya ligado al hecho de que, cuando emprendes algo, vas siempre hasta el final.

No te gusta correr riesgos inútiles. Para ti lo más importante es la lucidez y la razón. Rechazas sistemáticamente dejarte llevar por las emociones.

Posees una lógica y lucidez impresionantes. Tratas de hacer las cosas minuciosa y profundamente.

Tus sentimientos son relativamente sofisticados y te gusta la seducción. Tu deseo de gustar a los demás es más fuerte que el deseo de amar. Por lo que disfrutas en situaciones en las que tienes que hacer uso del arte del coqueteo y de la seducción. Que duda cabe que tu encanto natural te resulta de buena ayuda ….

Tu inteligencia está ligada a tu percepción del mundo: a menudo, utilizas lo que ves para deducir. A demás, para ti, el fruto de tus reflexiones no solamente debe ser justo, sino también comprensible.


Los menos

La sensibilidad, que sientes hacia el mundo que te rodea, puede darte ganas de esparcir tus propios valores: este proselitismo puede, a veces, acabar cansando

Tu tendencia a confundir sensibilidad y razón puede hacer que, a veces, te olvides de ser sincera. Algunas personas se darán cuenta que tu humor no es más que una careta.

A veces te falta seguridad en ti misma o dicho de otra manera, subestimas tus posibilidades de éxito.

Tienes la tendencia de echar charlas moralizantes a todos los que te rodean, incluso a ti misma. Resultado: te acusas a ti misma, llegando a veces ¡hasta a culpabilizarte por sentirte demasiado feliz!

Tienes unas ganas tan grandes de "regenerarte" que tus actos pueden acabar siendo o creativos o destructivos. En tu caso, no existe el término medio.

A fuerza de ser intransigente contigo misma y con los demás, tienes tendencia a encerrarte en ti misma y a aislarte del mundo.

No siempre resultas "divertida".

Multiplicas tus experiencias sin ir llegar hasta el final y acabas por encontrarte sola. A veces, te muestras demasiado oportunista y, en estos momentos, careces de escrúpulos. ¡La originalidad también tiene sus límites!

Sientes un verdadero placer provocando tus propios sentimientos y los de los demás. Pero también puede suceder que te muestres muy susceptible, cuando se ponen en duda tus verdaderos sentimientos.

Si pretendes gustar a todo el mundo, tu espíritu práctico puede acabar viéndose influido por los demás. Con poco más, acabarás demostrando sin problemas ¡que la Tierra es plana!