martes, 22 de marzo de 2011

342





Desde hace algún tiempo no paro de pensar en golondrinas. Desde pequeños, nos han preguntado cuál es nuestro animal favorito, qué animal querríamos ser, o tener... La golondrina nunca ha correspondido a ninguna de esas cuestiones, al menos por mi parte, pero me es imposible no pensar en ella cada vez que me lo preguntan. Es algo automático y que me llena el pecho sin pretenderlo
Desde hace algunos veranos, cuando voy a mi pueblo me despierto muy temprano para ver volar a las golondrinas. Si es posible, me escapo y corro a la loma a contemplar el amanecer, las nubes moverse a toda velocidad y por supuesto las golondrinas, haciendo acrobacias como si la vida les fuera en ello. Me resultan fascinantes, tan solo por cómo se mueven, como si no les costara impulsarse, desafiar al suelo y al cielo y jugar con la velocidad. A veces, me daba la sensación de que estaban bailando.

I'm a brave little bird

No hay comentarios:

Publicar un comentario