jueves, 30 de diciembre de 2010

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Estoy nerviosa por algo que temo que llegue dos días antes de que llegue, sabiendo que, a, está tronando sobre mi cabeza (literalmente), y b, voy a tener que actuar como si todo me gustara, aunque no me guste toda una noche, hasta el amanecer. Pero por el contrario, a, he pagado 36  40 euros de mi bolsillo por ello, y b, tengo concretas, maravillosas, enormes y al mismo tiempo inconcluyentes, expectativas para esa noche.
Por suerte, llegará la hora en la que el vestido desaparecerá, el carruaje se  hará calabaza y quizás no me importe por que estaba bailando con un cubata y no con un príncipe.

Año nuevo, blog nuevo. Más suavidad y menos miedo.


Y si, dejaré la entrada número 300 para mañana por la noche :D Y... Gracias por los soplos de la entrada anterior... :)

1 comentario:

  1. Oh, oh, que cronometración.

    Yo me muero por salir mañana, no espero princesa, simplemente bailar y bailar...

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