sábado, 8 de mayo de 2010

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de repente pensé
¡no!
¡no quiero!
¡deshazlo!
¡tengo miedo!
¡no quiero ir!
¡olvidalo!
¡prefiero quedarme aqui!

¡dejalo!
¡no insistas!

y muy a mi pesar... lo hecho hecho está.





Llueven lágrimas sobre el café.

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