sábado, 6 de marzo de 2010

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Jamás eché tanto de menos a alguien.



Anoche, como todos los dias, me acordé de ti. De que llevo sin verte varios dias y que comienzo a sentirme más culpable. Me acordé del monton de personas que se han ido alejando de mi, solo por que de la noche a la mañana dejamos de hablarnos. Y me acordé de la gente que se alejó de ti, y que no ha sido capaz de volver a acercarse como en su dia. Me acordé de los dias que hablabamos de irnos. De escapar las dos. De irnos a otra ciudad. A otro pais. Inglaterra, Alemania, Japón... De tener otra vida y de hacerla nuestra. Me acordé de nuestras manias y obsesiones. Hoy en dia no tenemos de eso. Yo odiaba los besos y los abrazos y cada dia voy necesitandolos más. A ti te chiflaba MCR y creo que ya ni los escuchas.
Me acordé que dijimos de no casarnos. Adoptar. ¿Te acuerdas? Me acorde de la frase de "¿He dicho ya que me siento afortunada de no tener novio?" Comencé a viajar en el tiempo. Me acordé de tres tontas yendo en bicicleta al pueblo de al lado, y volviendo borrachuzas. Como me acordé de que odiabas a los niños chicos y que hicistes tan buenas migas con mi prima, que te dejaste maquillar por ella, teniendo solo 4 años.
Me acordé de aquella vez que le escondimos a un fisioterapeuta las chanclas en la papelera de una universidad. Y que luego pasamos las mejores horas de nuestra vida. Entre chinos, negros, nórdicos y yo que se más. Me acordé de que comimos en un parque de Sevilla, y de que las palomas iban a deborarnos, si no las espantabamos rápido.
Me acordé de cuando intenté dar una volterea y a causa de ello, te provoqué un esguince.
Me acordé de cuando me llamaste "Colegiala malota" Me acordé de una excursión, con el instituto, a ti con una libreta diciendo que odiabas el rosa. Rosa. Tu eras rosa y yo era piedra. Recordé que yo aguantaria a tu lado cualquier cosa, y que tu me protegerias pinchando a aquel que quisiera hacerme daño. Me acordé de Paco, de Fletcher, de CaHiEm, de mis dibujos raros y del cuaderno que compartiamos dibujando ambas lo que sentiamos, con muñecos cutres y grotescos. Recordé que no eramos muy famosas en el instituto y que gracias a ello nos mantuvimos unidas hasta el dia de hoy. Recordé que casi nos perdemos en Sevilla, todo por que Melisa (¿Se llamaba melisa?) no nos encontraba.

Recordé que todo empezó con un: A las ocho y media en el Tecnocasa. Me acordé de las pulseras de pinchos y del concierto de warcry al que entramos sin sabernos una cancion. Me acordé del salón de cadiz, de que fuiste alli, a pesar de que solo sabias de Death note. Me acordé del par de muñecajos que nos compramos y de las camisetas que nos hicimos la una a la otra. Me acordé de cuando me llamabas pandora, por que atraia todas las desgracias sobre las dos. Me acordé de Ariadna y de que estuvimos todo el rato aguantando la risa, por que era extremadamente bajita en comparación con nosotras.
Me acordé de que queriamos irnos a otro país pra poder hacer el ridiculo sin que nadie nos reconociera. Me acordé del primer dia que jugamos a rugby. De la vuelta y del extraño equipo que teniamos. Me acordé de que ibamos bajo el puente romano y pisaste donde no debias, hundiendo la pierna en todo el barro. Me acordé del dia que nos pusimos a rescatar fotos antiguas de nuestro ordenador, y nos inflamos de reir.
Me acordé del anillo que alguien te regaló y del cascabel que tenias desde hace 4 años. Me acordé de ti, llorando en mi baño, como si fuese el fin del mundo, por que tus padres leyeron lo que no debian. Me acordé de esa temporada que fue la peor de mi vida.
Me acordé de la regañina que me echaste cuando me tiré a carlos en la feria y de las veces que me echaste en cara que bebia demasiado y que luego me arrepentia de todo. Recodé que hubo un tiempo, en que nos mostrabamos nuestro aprecio, diciendonos que nos odiabamos. Me acordé de las veces que me he quedado dormida, y que te he dejado tirada. De las veces que me arrepentí por ser tan tonta y no tratarte como es debido, por que tengo la cabeza en todos sitios menos en la tierra. Me acordé de mi primer San Devid, de que me grabaste diciendo tonterias bajo mi bandera de Tokio Hotel. Me acordé de los abrazos ocasionales que nos dabamos, cuando más lo necesitabamos y me acordé de los cabreos que tuve que aguantar. Y de los dias que tu tuviste que aguantarme, con la cara larga por alguna tonteria infantil.
Me acordé de que adorabamos al PH y al Perea. Me acordé de tu palestino morado, que me regalaste y me acordé de que ahora no se donde está. Me acordé por supuesto del rayo que nos compramos como colgante y de que cada una lo perdió por su lado. Me acordé de lo de Vessinas. Y de Lady Vessina.
Me acordé de los polacos y de las risas que nos echamos con ellos, cuando tu fuiste la unica que tuvo valor para practicar su inglés. Me acordé del dia que perseguimos el autobus del CR Malaga y de que te quedaste atrapada entre el sillón de atras y el del conductor. Me acordé del findeaño de 2008, cuando me hicisteis dar vueltas alrededor de mi manzana contando en todos los idiomas y en todas las direcciones... De tus tacones morados y los mios negros, que acabaron echos un asco. Me acordé de la vez que me inché a llorar, antes de irme de viaje a Ávila, por que me dijiste todo lo que odiabas de mi, y pensé que jamás volveriamos a hablarnos. Recordé que esa idea me aterrorizaba. Joder, me acordé de infinidad de cosas.

Y me acordé de que hemos cambiado.

Hemos crecido y nuestra mentalidad es distinta. Y recordé que hubo un dia que senti, como si me asfixiara, solo de pensar que ambas cambiariamos y que nuestros planes de futuro se irian a tomar por culo, por cualquier cosa que pasara entre nosotras.
Deseabamos dias como estos, y yo ahora echo de menos los de hace dos años. Cuando eramos inseparables. No quiero que eso cambie. Me entra el pánico solo de pensar que soy prescidible, que puedes vivir perfectamente sin mi y que no me necesitas para nada, por que yo si que te necesito.

Lo mejor de ser vieja, es que no tienes mucho que perder. Pero aun somos jovenes, y por eso tengo miedo.

1 comentario:

  1. Como casi siempre que escribes sobre nosotras, me has hecho llorar.
    Hace cuestión de meses recurrí a ti como una histérica para hacerte saber que tenía miedo de perderte, que sentía que la estaba cagando con todo y que al final acabarías dandome la patada en el culo...Y me lo estaba ganando a pulso.
    Sabes que no eres prescindible, no lo has sido en estos años y no lo vas a ser en el futuro.
    No sé por qué, pero siempre hay algo que nos mantiene. Hay algo que nos impulsa a estar bien entre nosotras, aunque tengamos que aguantar 20 voces o 40 caras largas la una de la otra.
    Es cierto que hemos cambiado pero de eso se trataba ¿no? De eso se trata que pase el tiempo, que ocurran hechos y que podamos analizarlos y compararlos con el pasado juntas.

    El otro día te abracé en el Poney sin que tú quisieras mucho, pero realmente lo necesitaba. Te necesito, sí. Últimamente parezco jodidamente independiente...pero tú que eres una de las personas que más me conoce, sabes perfectamente cómo soy. Y cuánto te quiero.

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