Gracias a todas aquellas personas que a lo largo de mi vida me han llenado, me han sostenido, me han educado, me han enseñado a vivir, a pensar y a sentir... Sin estar nunca a mi lado.
Hoy quise ser una chica mala, maleducada, pasota, mentirosa, bruta, irónica, una hija de puta en toda regla. Hoy decidí saltarme las reglas y me sentí genial. Hoy pude hacer lo que siempre me ha dado miedo hacer. Quizás fui quien no soy, pero a veces ser es lo que menos importa.
El ser es, y el no ser no es. Nada existe pues si existiera no lo veríamos. Tantas inincoherencias.